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¿Cómo puede haber “igualdad” entre explotadoras y explotadas?
8 de marzo de 2017
Nuevamente en este 8 de marzo, el Capital, las mujeres empresarias, las ministras, las diputadas, las directoras de los organismos e instituciones del Estado y de las empresas, convierten esta fecha en un carnaval institucionalizándolo con actividades parlamentarias, realzando el individualismo y logros femeninos, regalando ramos de flores, placas y botones de reconocimiento a la eficacia y rendimiento en el trabajo, declarando esta fecha como el día de la mujer en general, mezclando en un mismo saco a la mujer empresaria y a la mujer obrera (explotadora y explotada).
Todo ello, tiene como objetivo el desclasar esta jornada histórica de lucha de la clase obrera, para borrar la memoria histórica a la mujer obrera, que olvidemos y renunciemos a pertenecer a una clase y a la necesidad de organizarnos para la lucha por la abolición del trabajo asalariado y para defender reivindicaciones inmediatas como son: un salario que permita llegar a fin de mes, mejores condiciones y entorno de trabajo, la defensa del puesto de trabajo y la reducción de la jornada de trabajo sin reducción salarial.
Estas telepredicadoras representantes del Capital dicen: “Hoy es un gran día de la mujer trabajadora, de las abnegadas por el trabajo, por la igualdad de derechos, hoy es el día de la mujer”. Y nos preguntamos:
¿Acaso son los mismos derechos, relaciones y condiciones de vida las de la Vicepresidenta del Gobierno o de la Ministra de Empleo que las de las proletarias que hacemos el trabajo de limpieza en la calle y en las oficinas?
¿Acaso son las mismas condiciones las de las mujeres de la burguesía que disponen del tiempo, el dinero y los tratamientos médicos más avanzados que las de las mujeres de la clase obrera que nos matamos trabajando, que no llegamos a fin de mes y que tenemos que contentarnos con medicamentos genéricos y colas de espera?
¿Acaso son las mismas condiciones las de las mujeres de la burguesía que pueden viajar y estudiar en el extranjero que las de las mujeres proletarias que hemos tenido que emigrar a otros países y soportar mil calamidades para encontrar un trabajo?
¿Acaso son las mismas condiciones las de las mujeres de la burguesía cuyas propiedades y sus empresas están protegidas por el Estado que las de las mujeres asalariadas a las que se nos echa encima la policía cuando hacemos huelga?
¿Acaso son las mismas condiciones las de las mujeres de la burguesía que pueden tener los hijos que quieran, o abortar si lo creen conveniente, que las de las mujeres de la clase obrera para las cuales tener hijos y la vida con la familia se pueden convertir y se convierten en un infierno por las condiciones precarias y abusivas a las que estamos sometidas junto con nuestros compañeros en los centros de trabajo o en el arroyo del paro?
¡No y mil veces no! Las condiciones de trabajo y de vida de las mujeres de la clase obrera no tienen nada que ver con las de las mujeres de la burguesía y las que ocupan puestos a su alrededor.
El capitalismo se caracteriza por el trabajo asalariado: nuestra fuerza de trabajo es una mercancía más. Mientras exista el capitalismo y el trabajo asalariado, la gran masa de las mujeres – y de los hombres – estará condenada a ser una mercancía, a ser un instrumento de producción más al servicio del capital.
Es imposible “emancipar a la mujer” de su carácter de mercancía sin abolir el carácter general de mercancía de todo el proletariado y sin abolir el carácter mercantil capitalista de las relaciones de producción actuales.
Sólo con la abolición del trabajo asalariado se acabará con la condición de instrumento de producción y de sometimiento de la mujer. Sólo con la abolición de la propiedad privada y la socialización de los medios de producción podremos acabar con la anarquía de la producción y la pervivencia del ámbito doméstico, aislado y relegado a segundo plano, en el que consume y revienta nuestra vida de miseria y explotación.
Estamos en lucha al mismo tiempo contra todo sexismo y todo abuso contra las mujeres asalariadas así como contra todo intento de dividir a la clase obrera y de asimilar a las mujeres explotadas con las mujeres explotadoras.
Lo que necesitamos las mujeres asalariadas no es un día en el que todas las mujeres de la burguesía se llenen la boca de discursos para sedar nuestro instinto de clase, ni en el que se nos llame a la división y enfrentamiento con nuestros compañeros de clase… sino tejer una red de mujeres y hombres para la lucha contra la explotación en la que se rechace enérgicamente cualquier actitud sexista, en la que mujeres y hombres de la clase obrera conformemos una piña contra la Patronal y contra toda actitud sexista o machista.
Para luchar por la emancipación de nuestra clase, las mujeres de la clase obrera, tenemos que denunciar todas las campañas que nos pretenden igualar a las mujeres explotadoras, poniendo en la calle y en los centros de trabajo una tabla reivindicativa que unifique a todo el proletariado en una sola lucha contra la patronal:
· Salario mínimo o subsidio indefinido de paro de 1500€.
· Reducción de la jornada de trabajo a 30 horas semanales sin reducción salarial, hacia la abolición del trabajo asalariado.
· Fuera ETT’s y subcontratas: ¡todos a fijos en la empresa principal!
· Jubilación a los 55 años con el 100% del salario.
· ¡Aborto libre y gratuito! En los centros con mejor tecnología, métodos menos perjudiciales, en las mejores condiciones de higiene y sin lista de espera.
15 días de huelga en UDON Barcelona
(més avall en català)
La Sección Sindical del sindicato SUT en UDON BARCELONA, la cadena de restaurantes de fideos japoneses, convocó huelga el pasado 27 de enero de 2017, todos los viernes, sábados y domingos de forma indefinida.
Hasta la fecha se han realizado cinco fines de semana consecutivos de huelga (15 días efectivos de huelga), lo que ha mantenido cerrados y sin facturación a los locales de la Empresa en Barcelona (en los centros comerciales de Arenas, L’Illa, Diagonal Mar y Maremagnum, y en los locales a pie de calle en Eixample, Raval y Born).
La Empresa UDON BARCELONA tiene una larga tradición anti-sindical. Desde la constitución de la sección sindical de SUT en ésta, la Empresa ha despedido a siete sindicalistas que han tenido que ser readmitidos por las sentencias de nulidad dictadas por los Juzgados de lo Social.
De hecho, uno de los socios de UDON BARCELONA SL y UDON FRANCHISING, fue condenado por una falta de coacciones en diciembre del 2014 por el Juzgado de Instrucción nº13 de Barcelona. El empresario se declaró culpable de una falta de coacciones (art. 602 del antiguo Código Penal) cometida durante el despido de una sindicalista del sindicato Solidaridad y Unidad de los Trabajadores (SUT).
Este contexto de represión sindical no ha podido impedir que los trabajadores de la plantilla se hayan organizado en el Sindicato SUT para reclamar sus derechos y condiciones y se encargó a la Sección Sindical de SUT en UDON BARCELONA la convocatoria de una huelga a realizar de forma indefinida los viernes, sábados y domingos a partir del 27 de enero de 2017, con la siguiente tabla reivindicativa.
La mayoría de la plantilla sigue la huelga y, más importante, cada vez más trabajadores se están sumando a la misma, pese a las presiones de la Empresa a varios trabajadores temporales para que vayan a trabajar. El resultado es una facturación nula de los locales de UDON BARCELONA SL en los cinco fines de semana de huelga.
Las siguientes jornadas de huelga están convocadas para el 3, 4 y 5 de marzo (viernes, sábado y domingo) y se mantendrán de forma indefinida.
Podéis apoyar la huelga también haciendo una aportación solidaria a la Caja de Resistencia, en los piquetes o en la cuenta: 0182-4003-17-0201538404.
Podéis seguir el desarrollo de la huelga aquí (@noodlesandvaga).
La Secció Sindical del sindicat SUT a UDON BARCELONA va convocar vaga els divendres, dissabtes i diumenges de forma indefinida el passat 27 de gener de 2017.
S'han realitzat ja cinc caps de setmana consecutius de vaga (15 dies efectius de vaga), el que ha mantingut tancats i sense facturació els locals de l'Empresa a Barcelona (als centres comercials d’Arenas, L’Illa, Diagonal Mar i Maremagnum, i els locals a peu de carrer a l’Eixample, Raval i Born).
L'Empresa UDON BARCELONA té una llarga tradició anti-sindical. Des de la constitució de la secció sindical de SUT en aquesta empresa, UDON BARCELONA ha acomiadat set sindicalistes que han hagut de ser readmesos per les sentències de nul·litat dictades pels jutjats socials.
De fet, un dels socis de l'empresa UDON BARCELONA i UDON FRANCHISING, va ser condemnat per una falta de coaccions el desembre del 2014 pel Jutjat d'Instrucció nº13 de Barcelona. L'empresari es va declarar culpable d'una falta de coaccions (art. 602 de l'antic Codi Penal) comesa durant l'acomiadament d'una sindicalista del sindicat Solidaritat i Unitat dels Treballadors (SUT).
Aquest context de repressió sindical no ha pogut impedir que els treballadors de la plantilla s'hagin organitzat en el Sindicat SUT per reclamar els seus drets i condicions i es va encarregar a la Secció Sindical de SUT a UDON BARCELONA la convocatòria d'una vaga a realitzar de forma indefinida els divendres, dissabtes i diumenges a partir del 27 gener 2017, amb la següent taula reivindicativa.
La major part de la plantilla segueix la vaga i, més important, cada vegada més treballadors s'estan sumant a la mateixa, malgrat les pressions de l'Empresa a diversos treballadors temporals perquè vagin a treballar. El resultat és una facturació nul·la dels locals d’UDON BARCELONA SL en els cinc caps de setmana de vaga.
Les següents jornades de vaga estan convocades pel 3, 4 i 5 de març (divendres, dissabte i diumenge) i es mantindran de forma indefinida.
Podeu donar suport a la vaga també fent una aportació solidària a la Caixa de Resistència, directament als piquets o al compte: 0182-4003-17-0201538404.
Podeu seguir el desenvolupament de la vaga: aquí (@noodlesandvaga)
Con LOMCE o sin ella: firmes en las posiciones obreras
El sindicalismo subvencionado y otras organizaciones también subvencionadas por la patronal y su Estado han promulgado, a toque de corneta, un paro en el sector educativo estatal el día 9 de marzo. Se oponen, nos dicen, al aumento de ratios y de horas lectivas, al cierre de centros y a los recortes de ayudas y becas y, sobre todo a la LOMCE y sus desarrollos. ¿Qué significan reivindicaciones genéricas como “aumento de plantillas”, “recuperación de derechos retributivos y laborales” o “dignidad de la profesión docente”? Son expresiones calculadamente ambiguas que aparentan significar todo y que, en la práctica, no significan nada. Sobre ellas, descuella el mensaje verdadero: “no a la LOMCE, no a la LOMCE, no a la LOMCE”.
Hay que entender que la LOMCE no es el capricho extravagante de ese espantajo al que llaman alternativamente “neoliberalismo” o “tardofranquismo” toda la falsa izquierda politiquera o sindicalera. La LOMCE no es más que la expresión en SUS leyes de la necesidad imperiosa de la burguesía patria de garantizar y ensanchar sus ganancias empresariales.
Paro en el servicio de deportes de la Universidad Autónoma de Madrid
PARO DE 24 HORAS EL JUEVES 15 DE DICIEMBRE
EN EL SERVICIO DE DEPORTES DE LA UAM.
CONCENTRACIÓN A LAS 14:30 EN EL RECTORADO DE LA UAM.
Tú, sí, tú, la persona que está leyendo esto ahora mismo. Hay algo que NO quieren que sepas sobre la UAM.
Dentro de tu universidad ocurren cosas que no quieren que salgan a la luz. El mismo rector presente en aquel entonces, reconoció que el asunto del que hablamos era ilegal.
Os explicaremos primero quiénes somos. Si eres estudiante, nosotros somos tú en un futuro. Si eres trabajador, quizás seamos tú en el presente. Si no te sientes aludido en ninguno de los dos casos, quizás sea porque tú ya sabes de que hablo y no quieres que esto salga a la luz.
Nosotros somos trabajadores que luchan por sacar la familia adelante, que luchan por su propia vida. Nosotros somos los que sufrimos todas las desdichas. Somos de aquí, de tu universidad, somos las personas que hacen funcionar el Servicio de Deportes de la Universidad Autónoma de Madrid, por cierto, universidad pública.
El Servicio de Deportes fue privatizado / externalizado en el 2011, sin avisar y con premeditación y alevosía. El propio Rector, José María Sanz, reconoció al Consejo de Gobierno que el proceso de privatización era ilegal y se comprometió a paralizarlo. Era mentira, ya llevamos casi 6 años privatizados dentro de una universidad pública.
Desde entonces:
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Se multiplicaron precios (pagáis más) y se bajaron salarios. En 2010 el precio de una escuela deportiva 2 horas/semana =18 € el cuatrimestre. En 2015 el precio de una escuela deportiva 2 horas/semana =22,40 € por mes (89,6 por cuatrimestre). ¡¡¡La empresa-Universidad Autónoma ha multiplicado un 500% los precios de un servicio público y esta, y no otra, es la razón de que haya cada día menos alumnos!!!
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Se están produciendo despidos, sanciones y acoso a los compañeros que se niegan a aceptar las condiciones que imponen con la complicidad de la Universidad.
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Existen sentencias a favor de los trabajadores que la empresa y la Universidad se niegan a cumplir, ni en salarios, antigüedad y tipo de contratos.
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A los nuevos trabajadores que entran, se les baja aún más el sueldo por hora. Ya tenemos dos bajadas de salario. Hay trabajadores que cobran 6€/hora de salario medio, y antes de la privatización se cobraba alrededor de 22€/hora. ¿A dónde ha ido a parar ese dinero? Está claro. Todo para que la subcontrata se asegure más ganancia a costa de los trabajadores.
No queremos abrumar aunque podríamos dar muchos más motivos.
Así, ha llegado el momento en el que los trabajadores, a pesar del miedo, de las amenazas, del riesgo, hemos decidido organizarnos y decir “hasta aquí”. Somos trabajadores, ya basta de pisar nuestro medio de vida.
Muchos de nosotros trabajamos hasta en tres sitios diferentes para poder sobrevivir, nuestras cuentas están vacías a fin de mes y aguantamos resignados ante tales situaciones. Pero ningún ser humano se merece esto. Ahora somos nosotros los que vamos a trazar nuestro propio camino, vamos a cuestionar las reglas que nos someten, y vamos a plantar cara al miedo. Porque si no luchamos por nuestras condiciones laborales y vitales nos quedaremos para siempre al margen de nosotros mismos.
Este jueves día 15 de diciembre, dejaremos de trabajar. El servicio de Deportes de la UAM dejará de funcionar porque esta situación insufrible no nos deja otro remedio. Queremos pedir vuestro apoyo, no pedimos grandes cosas, ni ambiciones injustas ni desmesuradas, somos coherentes. Nuestro objetivo es poder mejorar nuestra calidad de vida. He aquí las reivindicaciones:
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Cumplimiento del pliego de condiciones y del convenio.
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Aumento y equiparación de salarios anteriores a la externalización.
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Cobro de festivos y no despido en vacaciones e inclusión en el calendario laboral.
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Mejora de los recursos materiales e instalaciones.
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Cese de la presión por parte de la empresa a los trabajadores.
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Reconocimiento de antigüedades y remuneración correspondiente.
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Representantes de los trabajadores en la mesa de negociación del convenio y condiciones con la Universidad.
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Regulación de categorías profesionales.
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Delimitación de funciones por grupo de trabajo y remuneración de las tareas extras que no correspondan a estos.
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Promoción de las actividades deportivas de manera coherente; reducción de las tasas por actividad a los precios anteriores a la privatización, que es la medida que puede asegurar que siga habiendo alumnos y no se cierren grupos.
NO DUDÉIS QUE LOS TRABAJADORES ORGANIZADOS PUEDEN CAMBIAR LAS COSAS; DE HECHO A LO LARGO DE LA HISTORIA, ES LO ÚNICO QUE LO HA LOGRADO
SEGUIREMOS HASTA QUE SE MEJOREN NUESTRAS CONDICIONES.
HOY SOMOS NOSOTROS, MAÑANA SERÁS TÚ.
TODOS LOS TRABAJADORES EVENTUALES A FIJOS DE LA EMPRESA PRINCIPAL, FUERA LAS SUBCONTRATAS DE LA UNIVERSIDAD Y DE TODAS PARTES.
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Compañero/a, no te resignes. Acude a Solidaridad y Unidad de los Trabajadores para organizar el sindicato de clase, sin liberados ni subvenciones de ningún tipo, para preparar la lucha contra los abusos de la patronal y de los aparatos subvencionados. |
Trabajador en la enseñanza, ¡rompe con la impotencia que impone el sindicalismo subvencionado, organízate con el sindicato de clase!
El intento de superación, puramente temporal y efímero, por parte de la burguesía de la crisis de sobreproducción en el que se encuentra inmerso el sistema capitalista, sólo puede pasar por descargar sus devastadores efectos sobre la masa de todos los trabajadores tanto del sector público-estatal como del privado. En primer lugar se reducen drásticamente los costes directos del trabajo con despidos masivos y bajada generalizada de salarios, pero además se atacan los costes globales del trabajo, el transporte, la sanidad y la educación de los trabajadores y sus hijos, lo que golpea de lleno a todos los trabajadores, incluyendo los de los mal llamados servicios públicos. Como esto no es suficiente, la otra línea de acción no es sino la privatización: en quiebra los negocios tradicionales de la burguesía española como la construcción y la obra pública, se entra a saco con el presupuesto estatal, cuyo grueso -más de un 60%- está en la sanidad y la enseñanza. La paulatina privatización de la gestión del presupuesto de educación se convierte, no en un capricho ideológico de esta nebulosa criatura llamada neoliberalismo, espantajo que agitan las aireadas y reaccionarias mareas, sino una pura necesidad capitalista por encima de partidos y gobiernos, porque en el capitalismo son el Estado y sus secuaces los que están al servicio del capital y no al revés.
En esta ofensiva, el capital se apoya en la sistemática desorganización sembrada durante décadas por las mal llamadas organizaciones sindicales, todas ellas perfectamente integradas en el aparato del estado capitalista-burgués y al que sirven con suprema diligencia y aplicación. Todas sus acciones buscan desgastar, cansar, abrasar y llevar la lucha de los trabajadores a un callejón sin salida que aboca a la inevitable derrota y a la imposición de las exigencias del patrón, ya sea estatal o privado. Consumados maestros en el arte del engaño, envuelven, si hace falta sus trapacerías en retóricas bravuconas y grandilocuentes, haciendo el mismo papel que el agua hirviendo que apaga la hoguera. O si no, cuando con toda la abundante desfachatez de estas organizaciones, alquilan la lucha de los trabajadores a causas completamente ajenas a los intereses de nuestra clase como las del más ramplón cretinismo parlamentario. Por supuesto, por cumplir con esta preciosa tarea para los intereses del patrón capitalista, tales organizaciones son generosamente retribuidas vía presupuesto estatal, autonómico, cobran por servicios tan aberrantemente antiobreros como despedir o la admisión de EREs o ERTEs; y además se les permite que participen con toda naturalidad, aunque sean de las migajas, en el reparto del botín arrancado de la plusvalía producida por la masa de los trabajadores, cayendo en el más puro latrocinio de lo que se entiende por corrupción y en no pocas ocasiones en las más parasitarias costumbres del crapulismo burgués de comilonas, francachelas y lo que se tercie. Comfia, la poderosa federación de banca de CC OO, repartió 3,7 millones de euros en sobresueldos a sus delegados entre 2008 y 2012, años en los que el sector perdió más de 30.000 empleos y una veintena de entidades fueron rescatadas con fondos públicos. (…) La crisis del sector contrasta con la solvencia de Comfia, cuyo patrimonio neto creció de los 7,6 millones de 2008 a 12,1 millones en 2012 (un 59 %). Buena parte de esta saneada situación se explica por las aportaciones que las cajas, bancos, aseguradoras y patronales hicieron al sindicato: 8,3 millones de euros. (…) Comfia recibió entre 2008 y 2012 4,98 millones de euros en "ayudas directas" y otros 3,38 millones por dietas de los consejos de administración de las cajas” (El País, 15/02/15) Comfia (…) gastó entre 2008 y 2012 un total de 14,06 millones de euros en “viajes y reuniones, según recogen las cuentas internas del sindicato (…). Esta partida es, tras la de “gastos generales” —14,99 millones— la mayor en la salida de dinero (…) Destacan dos partidas en particular. La primera son las decenas de miles de euros anuales gastados por la cúpula estatal en asadores, marisquerías y restaurantes de elevado precio. La segunda es la millonaria factura que suponen los frecuentes congresos y reuniones a todos los niveles —estatal, comunidades, empresas...—, con eventos que llegan a costar más 300.000 euros. A ellos hay que sumar gran cantidad de apuntes por cientos o miles de euros registrados bajo términos genéricos —“varios”, “visa”...— que hacen imposible comprobar el destino real del dinero. (…) Las cuentas de Comfia revelan una gran cantidad de comidas, a veces tres veces por semana por dirigente, en restaurantes que superan los 50 euros por comensal. (…) Los recibos de varios cientos o más de 1.000 euros se acumulan en la contabilidad del sindicato” (El País, 16/02/15).
En el sector de la educación estatal tenemos una acreditada experiencia de las capacidades de las empresas de servicios sindicales. Ante el empeoramiento de las condiciones, que no eran precisamente idílicas, en los centros educativos convertidos en una mezcla de cárceles y manicomios, ante los despidos masivos de profesores interinos, personal de mantenimiento, limpieza, etc, las acciones de estas organizaciones han sido siempre puras maniobras de distracción que sólo sirven para apagar cualquier espíritu de lucha entre los trabajadores. Cuando fueron desbordados en el año 2011 por el monumental cabreo que se vivía en esos años, se escondieron detrás de las mareas mareantes con sus tramposas prácticas del hiperdemocratismo más estéril y vacío, incapaces de elaborar una mínima tabla reivindicativa y con acciones absolutamente ridículas como “huelguitas” alternas que reproducían notablemente empeoradas las peores marrullerías de las organizaciones sindicales. Como no podía ser de otra manera todo acabó con una desmovilización total a lo que se unió la desorganización más absoluta de los trabajadores por muchos años. En definitiva con este falso sindicalismo los trabajadores de la enseñanza estatal, como tantos otros, sufrimos una derrota aplastante.
La última maniobra de diversión es la “huelga” convocada para el día 26 de octubre en protesta por la LOMCE. Vaya por delante que dentro de la política del sindicalismo estatal de envilecer y degradar la auténtica lucha de los trabajadores etiquetan como huelga lo que no es sino un miniparo vergonzante. La organización de este paro consiste en pegar un cartel en el tablón de anuncios y en algunos centros una charla–soflama de un liberado sindical, convocada a hurtadillas para que no se entere nadie. Son las prácticas de toda la vida que buscan, entre otras cosas, lavar la cara al aparato sindical. Por supuesto afirmamos que la LOMCE es una ley profundamente reaccionaria y antiobrera que busca una drástica reducción de los costes educativos, vía expulsión masiva de alumnos, este y no otro es el significado de las famosas reválidas, y no la nostalgia franquista como proclaman estas organizaciones especializadas en echar humo a los ojos que desembocará en despidos masivos de personal docente y de otras categorías. Pero en esto sigue la línea de las anteriores leyes educativas que han hecho posibles despidos, supresión de aulas, etc., y la LOMCE no hace sino plasmar por escrito las necesidades del capital. Nada de esto ponen encima de la mesa CCOO, UGT, CGT y cia. En realidad todas sus propuestas se enmarcan dentro de la calculada vaguedad de las frases rimbombantes que queriendo significar todo al final no equivalen a nada. Claro, que siempre hay quien o que se supera a sí mismo en la práctica de la desfachatez. Así CGT se nos descuelga con una apelación solemnísima y vehemente a la “Soberanía parlamentaria”. Nada más y nada menos que los adalides del movimiento libertario, aquellos que reclaman la destrucción violenta del estado y las instituciones, piden a gritos el respeto por uno de los más sagrados dogmas del cretinismo parlamentario.
Todo esto no significa el rechazo al sindicato y a la práctica sindical. Todo lo contrario, necesitamos al auténtico sindicato y el sindicalismo de clase, que no es un aparato sindical al servicio de las necesidades y urgencias del capitalismo, sino la organización de la masa de los trabajadores en defensa de sus intereses. Necesitamos recuperar los métodos clasistas de lucha y de organización, transmitiendo la memoria de las luchas pasadas y presentes, intentando mantener un contacto estrecho y cotidiano entre nosotros. Este contacto nos permite conocer lo que ocurre en cada centro de trabajo y, al mismo tiempo, obtener una imagen de conjunto que nos saque del aislamiento. Por ello, hay que cultivar el compañerismo dentro del centro de trabajo y extender constantemente lazos hacia afuera, enfrentando todos los ataques aunque nos parezcan minúsculos (recordemos que cualquier ataque contra un trabajador se reproduce rápidamente al resto, y que las medidas contra nosotros en un centro se difunden rápidamente a otros). Debemos convertir los centros educativos en avisperos de reivindicaciones obreras con secciones y grupos sindicales del sindicato de clase capaces de responder a cada una de las agresiones del patrón y sus capataces, tengan o no el apoyo de sus leyes, procurando la extensión paciente y rigurosa de las luchas desde cada centro de trabajo, que pueden empezar siendo pequeñas o incluso minúsculas, pero que son la única manera de empezar a crear un red sólida de solidaridad, hoy por hoy inexistente y que no surgirá por arte de magia por muchos referéndums sobre métodos de lucha centro a centro que se hagan (más bien al contrario: ante el chiste de tener que elegir entre hacer huelga un día semanal rotativo, dos horas diarias de lunes a jueves, 72 horas seguidas, etc. el resultado más habitual, y hasta cierto punto comprensible, es el alejamiento de muchos de los compañeros de cualquier planteamiento reivindicativo), tendiendo a extender las luchas hacia una huelga general que no sea una mera convocatoria a toque de silbato y tendiendo a aglutinar las reivindicaciones en una tabla común que recoja las necesidades de las categorías con peores condiciones y que incluya al menos los siguientes puntos:
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Fuera ETTs y subcontratas: todos los interinos, eventuales y subcontratados a fijos de la empresa principal, sin pasar por la tortura de las oposiciones.
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Máximo de 18 horas lectivas y 25 periodos semanales de permanencia en los centros.
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Reducción de la ratio a 15 alumnos por aula en las clases estándar.
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Jubilación voluntaria a los 55 años con el 100% del salario.
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Becas para material escolar y de comedor para todos los hijos de los trabajadores asalariados.
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Retorno de aulas de apoyo y de enlace. Supresión de todas las medidas discriminatorias, legales o no, que expulsan de las aulas a los hijos de los trabajadores.
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En solidaridad con el resto de la clase obrera: reducción de jornadas a 30 horas semanales sin reducción de salario; o puesto de trabajo o subsidio de 1.500 € mensuales, jubilación a los 55 años con el 100% del salario.
El sindicalismo subvencionado decreta un paro parcial y con servicios mínimos en la educación estatal para justificarse y como parte de la campaña del cretinismo parlamentario.
Como es habitual en el proceder de estas organizaciones empresariales subvencionadas que se hacen pasar por sindicatos, CCOO, UGT, CGT y STEM han decretado un paro para el día 26 de octubre, sin discutir el paro ni la tabla reivindicativa con los trabajadores que han de hacerlo. En muchos centros, solo se ha anunciado el paro por el simple procedimiento de colgar un cartel; y en otros, ni eso.
Con ello, buscan usar como masa de maniobra a los trabajadores ahora que se les han reducido las subvenciones y una parte de su aparato de liberados tiene que volver al trabajo, buscan limpiarse la cara dando la apariencia de algún movimiento e intentan ayudar a la campaña política de determinadas posiciones del cretinismo parlamentario. Lo llaman huelga, pero es una ANTIHUELGA, que al prostituir el arma de los trabajadores en sus luchas, siembra la impotencia y resta combatividad. Cambiar el nombre de las cosas y pretender que así las cosas van a cambiar su naturaleza es una práctica muy común de la burguesía, de la socialdemocracia, del estalinismo y del anarquismo, pero a pesar de todo no logra el objetivo de cambiarlas aunque pueda servir para embaucar a muchos.
¿Cómo se prepara y se organiza una HUELGA indefinida? La huelga se prepara en los centros de trabajo, convocando asambleas dentro y fuera de las empresas, donde se discute la tabla reivindicativa por la que se convocará la huelga. Todos los trabajadores exponen sus problemas laborales, salariales y sociales a la asamblea, que globalmente toma conciencia de los mismos. Todos conocen sus problemas y los de sus compañeros. Y una asamblea general del rango de la huelga que se convoca decide el inicio de la huelga, forma los piquetes que ayudarán a hacerla efectiva y que a su vez controlarán a la comisión negociadora, que debe ser revocable en todo momento. Es decir, la huelga se prepara, se decide y se controla desde los centros de trabajo. La masa de trabajadores que debe hacer la huelga es quien aprueba su convocatoria, la controla y la desconvoca tras la correspondiente valoración en asamblea general.

