Novedades


Designed by:
SiteGround web hosting Joomla Templates

(més avall en català)

A toda la clase obrera

 

Antes de la crisis del 2008 los salarios representaban el 50% del PIB; tras ella, la Patronal pasó por primera vez a superar a la masa salarial (46,1% frente a 44,2% en 2012). En 2017 se produjo el mismo volumen de mercancías que antes de la crisis, pero con 2,3 millones menos de asalariados y 30.000 millones menos en salarios. En 2020, con el arresto domiciliario masivo, llegaron los ERTEs que dejaron a millones sin cobrar durante meses. Después, el MAQUILLAJE estadístico de 2022 convirtió parados en “activos” y temporales en “indefinidos”, preparando la generalización del fijo discontinuo. Todo esto ha ocurrido sin apenas lucha ni respuesta organizada.

 

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

 

El sindicalismo obrero, el cultivo del compañerismo, dentro y fuera de la empresa, ha ido desapareciendo por liquidación. Su lugar lo ha ocupado el YO sobre todos, el individualismo, el carrerismo más desenfrenado, el chivateo colaboracionista con la empresa. Todo ello copiado de los APARATOS sindicales subvencionados por la burguesía, los cuales dejaron de ser sindicatos para ser empresas capitalistas de servicios sindicales, vendiendo atada de pies y manos a la clase obrera. ¡Ante la desbandada general facilitada por la desorganización obrera asegurada por estos aparatos sindicales subvencionados, la patronal no encuentra OPOSICIÓN CLASISTA!

 

¿Cómo podemos responder a todo esto?

 

Las reformas laborales son un reflejo de la necesidad de rebajar los costes de producción y, en el capitalismo, nosotros, los trabajadores, y nuestras condiciones de vida somos un coste, nada más. Pero estas reformas son también un reflejo del control real y dominio total de la Patronal en los centros de trabajo.

Hay que responder con luchas en cada centro (con la solidaridad activa del resto de trabajadores, activos y parados), rompiendo con el sometimiento cotidiano, respondiendo a todo abuso y a todo despido con medidas de acción directa y extendiendo estas luchas a todos los centros de trabajo, empresas y sectores, para hacerles pagar caro a los patronos individuales y a su clase en general el que apliquen en la práctica lo que ellos nos imponen casi sin esfuerzo (la explotación y el robo cotidiano del trabajo asalariado) como derecho suyo a nivel general.

El verdadero resultado de estas luchas será la unión cada vez más extensa sobre la base de la solidaridad y el compañerismo a ultranza. Así se podrá tender a sentar las condiciones y los medios materiales reales para poder llegar a organizar una Huelga General que no sea una pantomima de un día sino una seria puesta en cuestión del poder de la Patronal y su Estado.

 

¿Qué debe propagar y organizar el Sindicato de Clase?

 

Hay que recuperar el sindicalismo de clase no subvencionado y establecer las bases de la unidad en la acción de toda la clase obrera sobre el compromiso del apoyo mutuo, del rechazo radical a las reducciones salariales y a los despidos, acción directa de las masas y huelga general como medio de acción al que se debe tender con una decidida preparación. La acción directa es el modo de ser, de manifestarse y de sobrevivir del movimiento sindical clasista.

El Sindicato de Clase no apoya a nadie, ni a personas ni a partidos ni a coaliciones, en las elecciones. Todos son y se presentan como los mejores administradores de nuestra explotación. El sindicato de clase desmitifica y desenmascara el carrerismo político y sindical y la ilusión parlamentaria en los centros de trabajo y en los ambientes obreros, no cejando en sus reivindicaciones antes, durante, o después de las elecciones parlamentarias. No puede aceptar el dinero procedente de la Patronal ni del Estado.

 

Contra la guerra imperialista, internacionalismo proletario

El sindicato de la clase obrera es internacionalista por principio, denuncia y excluye todo tipo de racismo y de nacionalismo, debiendo apoyar las luchas obreras clasistas de todas las razas y en todos los países, denunciando y oponiéndose a la represión de las mismas.

Sólo hay dos salidas a la crisis: la burguesa y la proletaria. La salida burguesa a la crisis es el nacionalismo y la guerra. La salida proletaria a la crisis es la reanudación de la lucha de clase y la revolución social. Ninguna concesión al nacionalismo o al patriotismo, ninguna solidaridad con nuestros propios explotadores y alimentar, no frenar, la lucha de clase contra la “propia” burguesía.

Debemos negarnos rotundamente a participar en la guerra imperialista, en cualquiera de los bandos. La única guerra que merece la pena combatir es la guerra social contra la explotación asalariada, contra la propiedad privada y el régimen de empresa, por la superación del sistema capitalista.

 

Por la reanudación de la lucha de clase

 

Compañeros y compañeras, necesitamos recuperar los métodos del SINDICALISMO DE CLASE: las asambleas de trabajadores con decisiones tomadas a mano alzada, la acción directa (sin intermediarios ni “hombres buenos”), la HUELGA INDEFINIDA y sin servicios mínimos, el rechazo a las subvenciones y a los liberados y profesionales del sindicalismo, sin dejarnos utilizar como comparsa de las reivindicaciones de la pequeña burguesía, extendiendo la lucha a todas las empresas y sectores, superando la impotencia individual con la SOLIDARIDAD y el COMPAÑERISMO a ultranza.  A través de la lucha podemos conseguir lo que no va a caer nunca del cielo ni del parlamento:

 

- Jubilación a los 55 años con el 100% del salario

- Opción de readmisión para el trabajador en caso de improcedencia

- Salario mínimo de 1.700€ netos al mes

- Puesto de trabajo o subsidio indefinido de desempleo de 1.700€ netos al mes

- Fuera ETTs y subcontratas: todos a fijos en la empresa principal

- Reducción de jornada a 30 horas semanales sin reducción salarial, hacia la abolición del trabajo asalariado.

 

Más información: Video primero de mayo

 


(más arriba en castellano)

 

 

A tota la classe obrera

 

Abans de la crisi del 2008 els salaris representaven el 50% del PIB; després, la Patronal va passar per primera vegada a superar la massa salarial (46,1% davant del 44,2% el 2012). L’any 2017 es va produir el mateix volum de mercaderies que abans de la crisi, però amb 2,3 milions menys d’assalariats i 30.000 milions menys en salaris. El 2020, amb l’arrest domiciliari massiu, van arribar els ERTO que van deixar milions de companys sense cobrar durant mesos. Després, el MAQUILLATGE estadístic del 2022 va convertir aturats en “actius” i temporals en “indefinits”, preparant la generalització del fix discontinu. Tot això ha passat sense gairebé lluita ni resposta organitzada.

 

Com hem arribat fins aquí?

 

El sindicalisme obrer, el cultiu del companyerisme, dins i fora de l'empresa, ha anat desapareixent per liquidació. El seu lloc l'ha ocupat el JO sobre tots, l'individualisme, el carrerisme més desenfrenat, el xivateig col·laboracionista amb l'empresa. Tot això copiat dels APARELLS sindicals subvencionats per la burgesia, els quals van deixar de ser sindicats per ser empreses capitalistes de serveis sindicals, venent lligada de peus i mans a la classe obrera. Davant la desbandada general facilitada per la desorganització obrera, ben organitzada i conservada per aquests aparells sindicals subvencionats, la patronal no troba OPOSICIÓ CLASSISTA!

 

Com podem respondre a tot això?

 

Les reformes laborals són un reflex de la necessitat de rebaixar els costos de producció i, en el capitalisme, nosaltres, els treballadors, i les nostres condicions de vida som un cost, res més. Però aquestes reformes són també un reflex del control real i domini total de la Patronal en els centres de treball.

Cal respondre amb lluites en cada centre (amb la solidaritat activa de la resta de treballadors, actius i aturats), trencant amb el sotmetiment quotidià, responent a tot abús i a tot acomiadament amb mesures d'acció directa i estenent aquestes lluites a tots els centres de treball, empreses i sectors, per fer-los pagar car als patrons individuals i a la seva classe en general el que apliquin en la pràctica el que ells ens imposen gairebé sense esforç (l'explotació i el robatori quotidià del treball assalariat) com a dret seu a nivell general.

El veritable resultat d'aquestes lluites serà la unió cada vegada més extensa sobre la base de la solidaritat i el companyerisme a ultrança. Així es podrà tendir a establir les condicions i els mitjans materials reals per poder arribar a organitzar una Vaga General que no sigui una pantomima d'un dia sinó una seriosa posada en qüestió del poder de la Patronal i el seu Estat.

 

Què ha de propagar i organitzar el Sindicat de Classe?

 

Cal recuperar el sindicalisme de classe no subvencionat i establir les bases de la unitat en l'acció de tota la classe obrera sobre el compromís del suport mutu, del rebuig radical a les reduccions salarials i als acomiadaments, acció directa de les masses i vaga general com a mitjà d'acció al qual s'ha de tendir amb una decidida preparació. L'acció directa és el mode de ser, de manifestar-se i de sobreviure del moviment sindical classista.

El Sindicat de Classe no dóna suport a ningú, ni a persones ni a partits ni a coalicions, en les eleccions. Tots són i es presenten com els millors administradors de la nostra explotació. El sindicat de classe desmitifica i desemmascara el carrerisme polític i sindical i la il·lusió parlamentària en els centres de treball i en els ambients obrers, no desistint de les seves reivindicacions abans, durant, o després de les eleccions. No pot acceptar els diners procedents de la Patronal ni de l'Estat.

 

Contra la guerra imperialista, internacionalisme proletari

 

El sindicat de la classe obrera és internacionalista per principi, denuncia i exclou tota mena de racisme i de nacionalisme, donant suport a les lluites obreres classistes de totes les races i en tots els països, denunciant i oposant-se a la repressió d'aquestes.

Només hi ha dues sortides a la crisi: la burgesa i la proletària. La sortida burgesa és el nacionalisme i la guerra. La sortida proletària és la represa de la lluita de classe i la revolució social. Cap concessió al nacionalisme o al patriotisme, cap solidaritat amb els nostres propis explotadors i alimentar, no pas frenar, la lluita de classe contra la “pròpia” burgesia.

Hem de negar-nos rotundament a participar en la guerra imperialista, sigui quin sigui el bàndol. L’única guerra que val la pena combatre és la guerra social contra l’explotació assalariada, contra la propietat privada i el règim d’empresa, per la superació del sistema capitalista.

 

Per la represa de la lluita de classe

 

Companys i companyes, necessitem recuperar els mètodes del SINDICALISME DE CLASSE: les assemblees de treballadors amb decisions preses a mà alçada, l'acció directa (sense intermediaris ni “homes bons”), la VAGA INDEFINIDA i sense serveis mínims, el rebuig a les subvencions i als alliberats i professionals del sindicalisme, sense deixar-nos utilitzar com a comparsa de les reivindicacions de la petita burgesia, estenent la lluita a totes les empreses i sectors, superant la impotència individual amb la SOLIDARITAT i el COMPANYERISME a ultrança. A través de la lluita podem aconseguir el que no caurà mai del cel ni del parlament:

 

- Jubilació als 55 anys amb el 100% del salari

- Opció de readmissió per al treballador en cas d'improcedència

- Salari mínim de 1.700€ al mes

- Lloc de treball o subsidi indefinit de desocupació de 1.700€ al mes

- Fora ETTs i subcontractes: tots a fixos en l’empresa principal

- Reducció de la jornada a 30 hores setmanals sense reducció salarial, cap a l’abolició del treball assalariat.

 

 Més informació: Video primer de maig

 

 

SUT , Powered by Joomla! and designed by SiteGround web hosting